La verdad acerca del aceite de coco es obvia para cualquier persona que haya estudiado la salud de las personas que viven en culturas tropicales tradicionales, donde el coco ha sido un elemento básico en la alimentación nutritiva durante muchos

En los años 30’s, un dentista llamado Dr. Weston Price viajó por todo el Pacifico Sur, examinando las dietas tradicionales y su efecto sobre la salud dental y general. Descubrió que esas dietas ricas en productos de coco eran sanas y buenas, a pesar de la alta concentración de grasa en su alimentación, y las enfermedades cardiacas eran prácticamente inexistentes. Del mismo modo, en 1981, investigadores estudiaron poblaciones de dos atolones de Polinesia. El coco fue la principal fuente de energía calórica en ambos grupos. Los resultados publicados en el Amercian Journal Of Clinical Nutrition, demostraron que las dos poblaciones presentaron una salud cardiovascular positiva.

De hecho, ¡no existe evidencia de que la ingesta de grasas saturadas de origen natural tenga cualquier tipo de efecto dañino en estas poblaciones!

Eso no es lo que usted esperaba, ¿verdad? Basado en 60 años de política pública negativa hacia las grasas saturadas de origen natural, usted pensaría que estas culturas deberían tener las arterias tapadas, obesidad o enfermedades del corazón.

Puede resultar sorprendente darse cuenta de que las grasas saturadas de origen natural del aceite de coco de hecho tienen en realidad sorprendentes beneficios para la salud, como:

• Promueve la salud del corazón
• Promueve la pérdida de peso, cuando es necesario 
• Ayuda a tener un sistema inmunológico saludable
• Ayuda a tener un metabolismo saludable
• Proporciona una fuente de energía inmediata
• Mantiene su piel con apariencia saludable y juvenil
• Apoya al buen funcionamiento de la glándula tiroides

Pero, ¿Cómo es todo esto posible? 

¿Tiene el aceite de coco algunos ingredientes secretos que no son encontrados en otras grasas saturadas?

La respuesta es un rotundo “si”.

El Ingrediente Secreto del Aceite de Coco.

El 50% del contenido de grasa en el aceite de coco es una grasa difícil de encontrar llamada ácido láurico. Si usted es un lector frecuente de mi boletín de noticias, entonces sabe que yo considero el como un ingrediente “milagroso” debido a sus propiedades únicas que promueven la salud. Su organismo convierte el ácido láurico en monolaurina, la cual tiene propiedades anti-bacteriales y anti-protozoos.

La monolaurina es un monoglicerido el cual puede realmente destruir los virus recubiertos de lípidos, como:

• VIH, herpes
• Sarampión
• Virus de la gripe
• Diversas bacterias patógenas
• Protozoos como la guardia lamblia

El ácido láurico es un virus poderoso y destructor de bacterias gram-negativas, y el aceite de coco es el que contiene más ácido láurico que cualquier otro producto en la tierra.

El ácido cáprico, otro acido graso de coco presente en cantidades más pequeñas, también ha sido agregado a lista de componentes antimicrobianos del coco.

Esta es una de las razones claves por la que debería considerar consumir el aceite de coco, ya que no existen muchas fuentes de monolaurina en nuestra alimentación. Sin embargo, esos no son todos los beneficios saludables del aceite de coco.

Los Beneficios de los Ácidos Grasos de Cadena Mediana

El aceite de coco tiene aproximadamente 2/3 de ácidos grasos de cadena mediana (AGCM), también llamados triglicéridos de cadena media o MCT (médium chain triglycerides). Estos tipos de ácidos grasos producen toda una serie de beneficios para la salud.

El aceite de coco es la fuente natural más rica de estos saludables AGCM.

Por el contrario, los aceites vegetales o de semillas más comunes se componen de ácidos grasos de cadena larga (AGCL) también conocidos como triglicéridos de cadena larga o LCT. Permítame decirle por qué estos ácidos grasos de cadena larga no son tan saludables para usted como los AGCM que se encuentran en el aceite de coco.

• Los AGCL son difíciles de romper por su organismo - requieren enzimas especiales para su digestión.
• Los AGCL ponen más presión sobre el páncreas, hígado y su sistema digestivo. 
• Los AGCL son en su mayoría, almacenados en su organismo como grasa.
• Los AGCL pueden almacenarse en sus arterias en forma de lípidos como el colesterol.
• A diferencia de los AGLC, los AGCM encontrados en el aceite de coco tienen muchos beneficios saludable, incluyendo las cualidades benéficas siguientes:
• Los AGCM son más pequeños. Penetran las membranas celulares fácilmente y no requieren enzimas especiales para ser utilizadas con eficacia por su organismo.
• Los AGCM son fáciles de digerir, ponen menos presión en su sistema digestivo.
• Los AGCM son enviados directamente al hígado, donde rápidamente se convierten en energía en lugar de almacenarse como grasa.
• AGCM pueden en realidad estimular el metabolismo de su cuerpo, haciéndolo bajar de peso.

El Aceite de Coco le Ayuda a Combatir la Diabetes

Su organismo envía los ácidos grasos de cadena mediana a su hígado para ser utilizados como energía. Esto hace al aceite de coco una fuente poderosa de energía instantánea para su cuerpo, una función normalmente hecha por los carbohidratos simples. Sin embargo, aunque el aceite de coco y los carbohidratos simples comparten la habilidad de entregar la energía rápidamente a su organismo, se diferencian en un aspecto crucial. El aceite de coco no produce picos de insulina en su torrente sanguíneo. Si usted leyó bien, el aceite de coco funciona en su organismo como un carbohidrato, sin ninguno de los efectos debilitantes relacionados con la insulina asociados con el consumo de carbohidratos a largo plazo.

Los diabéticos y aquellas personas pre-diabéticas (una epidemia de salud en los Estados Unidos) deberían darse cuenta inmediatamente de los beneficios de una fuente de energía inmediata que no producen los picos de insulina en su organismo. De hecho, el aceite de coco agregado en la alimentación de los diabéticos y pre-diabéticos ha mostrado ayudar a estabilizar el aumento de peso, lo cual puede disminuir dramáticamente la probabilidad de contraer diabetes tipo 2.

Aceite de Coco, El Amigo de los Atletas y Las Personas que Hacen Dieta.

Si usted vive en los Estados Unidos, tiene casi un 70% de probabilidad de tener sobrepeso. Y, estoy seguro de que está consciente de que la obesidad afecta su calidad de vida y está vinculada con muchos problemas de salud.

Uno de los mejores beneficios del aceite de coco está en su habilidad de ayudar a estimular su metabolismo. En la década de los 40s, los agricultores descubrieron este efecto por accidente al intentar usar el aceite de coco de bajo costo para engordar su ganado.

¡No funcionó!

En cambio, el aceite de coco hizo que los animales no tuvieran grasa, los hizo activos y con hambre.

Sin embargo, muchos estudios de investigación en animales y humanos han demostrado que la substitución de AGCL por AGCM trae como resultado la disminución de peso y pedida de grasa. De hecho, la habilidad de los AGCM de ser digeridos rápidamente, para ayudar a estimular el metabolismo y convertirlo en energía ha entrado en el tema deportivo. Varios estudios han demostrado que los AGCM pueden mejorar el rendimiento físico o deportivo. 

Además, una investigación ha demostrado que, debido a su efecto metabólico, el aceite de coco aumenta la actividad de la tiroides. Y usted probablemente ha escuchado que una tiroides lenta es una de las razones por la cual algunas personas son incapaces de bajar de peso, sin importar lo que hagan. Además de la pérdida de peso, existen otras ventajas para mejorar el ritmo de su metabolismo. Su proceso de curación se acelera. Aumenta la regeneración celular para sustituir las células viejas, y las funciones de su sistema inmunológico en general.

El Aceite de Coco en su Piel.

Además de la creciente evidencia medica y científica de los poderosos beneficios que el aceite de coco tiene al ser consumido, también ha sido usado por décadas por masajistas profesionales para relajar los músculos estresados. Sin embargo, usted no tiene que ser un masajista profesional para obtener los beneficios que el aceite de coco le da a su piel y a sus tejidos. Solo utilice el aceite de coco de la misma manera que cualquier otra loción.

El aceite de coco es ideal para el cuidado de la piel. Ayuda a proteger su piel contra los efectos de los radicales libres, y ayuda a mejorar la apariencia de su piel con sus beneficios anti-edad.

De hecho, el fisiólogo y bioquímico Ray Peat, Ph. D consideró al aceite de coco como un antioxidante, debido a su estabilidad y resistencia a la oxidación y a la formación de los radicales libres. Además, él cree que reduce la necesidad de protección antioxidante de la vitamina E. Al igual que el Dr. Peat, muchos expertos creen que el aceite de coco podría ayudar a restaurar la juventud su piel. Cuando el aceite de coco es absorbido en su piel y en sus tejidos conectivos, ayuda a reducir la apariencia de las líneas finas y arrugas, ayudándolo a mantener sus tejidos conectivos fuertes y flexibles, además ayudan a exfoliar la capa externa de células muertas de la piel, haciendo su piel más suave.

El Aceite de Coco y su Corazón.

Las enfermedades cardiacas son la causa numero uno de muerte en los Estados Unidos. Y las enfermedades del corazón son a menudo un asesino silencioso. El primer signo de la enfermedad cardiovascular es comúnmente un ataque al corazón, y por desgracia, más de un tercio de los ataques cardiacos son mortales.Y a pesar de la propaganda, la verdad es esta: son las grasas INSATURADAS las que están vinculadas primordialmente con las enfermedades cardiacas, no las grasas saturadas de origen natural, como lo han llevado a creer.

Además, las grasas poliinsaturadas en los aceites vegetales y de semillas fomentan la formación de coágulos de sangre mediante el aumento de la viscosidad de las plaquetas. El aceite de coco ayuda a mejorar la función de las plaquetas.

La Seguridad del Aceite de Coco.

Las grasa de cadena media en los aceites de coco se consideran tan nutritivas que se utilizan en la leche/fórmula para bebes, en hospitales para alimentar a los pacientes con enfermedades criticas, en la alimentación a través de sonda y para personas con problemas digestivos. El aceite de coco ha sido incluso utilizado con éxito por los médicos en el tratamiento de la intoxicación por aluminio. 

El aceite de coco es excepcionalmente útil para las mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y quienes se preocupan por la salud digestiva, atletas y aquellas personas que solo quieren mejorar su salud en general.